Anónimo japonés
Una pareja de ancianos pobres estaba
muy triste. Era víspera de año nuevo, nevaba fuertemente y no tenían qué comer.
La anciana le entregó a su marido unos adornos para el pelo que había fabricado
para que los vendiera y a así poder comprar comida.
El anciano partió al mercado a venderlos. En el camino se encontró con tres
estatuas de piedra. Se detuvo y les dijo:
- "¿Tienen frio, no?" Y comenzó a quitarles la nieve que tenían en
las cabezas.
Estuvo horas en el mercado tratando de vender los adornos. Pero no vendió
ninguno. Al rato se le acercó un hombre y le dijo:
-“Ha sido un mal día para las ventas. Yo tampoco vendí nada. Te propongo un
trueque: te cambio esos tres sombreros por tus adornos.
El anciano estuvo de acuerdo y se marchó de vuelta a su casa.
Al pasar por las estatuas les dijo:
- “Por favor usad estos sombreros, seguirá nevando”.
Ya en su casa y mientras le contaba a su mujer lo sucedido sintieron un gran
estruendo. Salieron a la puerta y vieron una gran cantidad de paquetes, bolsas
con comida y ropas. A lo lejos vieron a las tres estatuas de piedra. Ellas
habían traído todos esos regalos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario