martes, 3 de febrero de 2026

Perdóname, Dios

             Me gustó mucho·

Perdóname, Dios,
por los días en que no te busco,
por las veces que me distraigo con el ruido del mundo
y olvido hablar contigo en silencio.
Perdóname por creerme fuerte
cuando en realidad soy frágil, por caminar confiado
cuando en el fondo voy temblando.
Perdóname por acordarme de Ti
solo cuando el peso se vuelve insoportable,
cuando el alma se cansa y las fuerzas ya no alcanzan.
Aun así, Tú sabes la verdad: yo siempre te necesito,
en los días buenos y en los oscuros,
en las sonrisas y en las lágrimas.
Te necesito cuando no entiendo,
cuando no hay respuestas,
cuando el corazón se llena de dudas
y la fe parece pequeña.
Te necesito cuando el miedo me visita de noche,
cuando el cansancio me apaga la esperanza
y siento que ya no puedo más.
A veces me alejo,
no porque no crea en Ti, sino porque me duele,
porque no sé cómo rezar
cuando las palabras no salen
y el alma solo sabe llorar.
Pero incluso en ese silencio,
sé que Tú me escuchas.
Gracias por no soltarme
cuando yo me suelto,
por buscarme cuando me pierdo,
por esperarme sin reproches,
con los brazos abiertos y el amor intacto.
Hoy vuelvo a Ti, Dios,
con el corazón cansado pero sincero.
No prometo ser perfecto, solo permanecer.
Porque aunque a veces no te busque,
aunque a veces me distraiga,
mi alma sabe una cosa con certeza:
sin Ti, nada me sostiene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario