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jueves, 6 de agosto de 2026

Transfiguración de Cristo

             Ximo Cerdà, rezando voy

Sin embargo, es necesario regresar.
Sería maravilloso quedarse aquí, montar tres tiendas
(aunque yo no me refugie en ninguna de ellas),
recostarme en tu regazo,
escucharte hablar para siempre,
enmudecer a tu contacto y presencia,
permanecer en ti, ajeno a todo.
Pero me miras, sonríes, y acaricias mi ingenuidad.
«Hay que bajar», dices. «Lo entiendes, ¿verdad?»
A mi pesar, asiento.
Hay que bajar, me repito, a la piedra y al barro,
al polvo del camino, y al humo de las ciudades.
Para experimentar el delicioso placer
de encontrarte por sorpresa
en el rincón más insospechado de la batalla cotidiana.
Así pues, está decidido;
tomo un poco de aire y emprendo el descenso.

domingo, 2 de agosto de 2026

Sed

            José María R. Olaizola, sj

Danos el agua que colma sin ahogar,
que limpia las entrañas
empapa el corazón,
y acuna en lo yermo la vida.
Danos tu pan, que sacia sin hartar
y restaura las fuerzas gastadas;
pan que alimenta la acogida,
el encuentro y la fiesta
al partirse en mesa de hermanos.
Danos tu espíritu que habla sin grito,
hace audaz al cobarde y libera al cautivo
cuando inspira justicia, libertad, paz.
Danos tu verdad que seduce sin trampa,
que hace sabio al pequeño
y hace sencillo al sabio,
al afirmar un amor invencible.
En agua, pan y amor inquieto,
en espíritu y verdad.
Tenemos sed de ti, Señor.

jueves, 30 de julio de 2026

Me llamaste ‘amigo’

          José María R. Olaizola, SJ

Tú me buscabas a mí. Yo buscaba respuestas.
Te pedí un horizonte, huellas en el mapa,
instrucciones claras.
Esperaba plazos, señas, objetivos.
Tenía miedo de no saber,
de no poder, de no llegar.
Reclamaba un equipaje
que me diera seguridad,
una ruta que prometiera llegadas.
Exigía garantías, condiciones tolerables.
Me llamaste 'amigo'.
Y en esa palabra desmontaste agobios,
rompiste exigencias, callaste temores.
Tú eras la respuesta, el plazo, la ofrenda.
Tú eras el camino, y la única meta.
Sin más condiciones. No dándome nada
de lo que pedía, me lo diste todo.

El águila

El águila es una de las aves de mayor vida. Llega a vivir 70 años. Pero a los 40 años, sus uñas se han vuelto tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta. El pico alargado y en punta, se curva demasiado y ya no le sirve. Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas en función del gran tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se vuelve muy difícil. Tiene sólo dos alternativas: dejarse estar y morir... o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que le llevará aproximadamente 150 días. Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido, próximo a un paredón donde no necesita volar y se siente protegida. Una vez encontrado el lugar adecuado, el águila comienza a golpear la roca con el pico... hasta arrancarlo.
Después espera que le nazca un nuevo pico con el cual podrá arrancar sus viejas uñas inservibles. Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, desprende una a una sus viejas plumas. 
Al cabo de esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrices y crecimiento, consigue realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros 30 años más.

En nuestra vida también nos toca sufrir procesos de reconversión para no sucumbir. Tenemos que resguardarnos un tiempo, meditar, someternos a ciertos sacrificios para llevar a cabo algunos cambios.

lunes, 27 de julio de 2026

En día de mi cumpleaños

Padre amado, gracias por todo lo que me has dado.
Gracias por la vida y poder celebrar un nuevo cumpleaños,
por el regalo de un nuevo amanecer y por cuidar de mí
y de las personas que amo, aun en los momentos
en los que no alcanzamos a ver Tu mano actuando.
Hoy quiero vivir un día especial.
Enséñame a no dejar que las preocupaciones roben la paz
que Tú deseas para mi corazón.
Llévate mi angustia, mi tristeza y todo aquello que inquieta mi alma.
Donde haya miedo, siembra confianza;
donde haya cansancio, regálame nuevas fuerzas;
y donde haya dudas, aumenta mi fe.
Ayúdame a comprender que, aunque muchas veces no entienda lo que sucede,
Tú nunca pierdes el control. Tus tiempos son perfectos
y Tus planes siempre son mejores que los míos.
Dame paciencia para esperar, sabiduría para decidir
y humildad para aceptar Tu voluntad con un corazón agradecido.
Bendice este nuevo día. Acompaña cada uno de mis pasos,
guarda mis entradas y mis salidas, abre las puertas que sean para mi bien
y cierra aquellas que puedan apartarme de Tu propósito.
Llena mi hogar de paz, mi familia y amigos de salud y mi corazón de esperanza.
Permíteme ser luz para quienes hoy necesitan una palabra de aliento,
un gesto de amor o una oración sincera.
Que mi vida refleje Tu bondad y que, pase lo que pase,
nunca me falte la certeza de que Tú caminas conmigo.
Hoy dejo mis cargas en Tus manos y descanso en Tu promesa.
Sé que, mientras Tú seas el guía de mi vida,
siempre habrá esperanza, propósito y bendición. Amén.

                                                                                "Me gustó mucho"

sábado, 25 de julio de 2026

A Santiago Apóstol

 Señor Jesús, Tú me llamas, como llamaste a Santiago,

cuando estaba en la barca con su padre y su hermano.
Y yo quiero responderte como él, sin excusas, sin dejarlo para mañana;
quiero responder a tus llamadas, a las llamadas de la conciencia y de los hermanos,
con prontitud, inmediatamente.
Señor, tu cercanía, tu amor, tus palabras cambiaron radicalmente la vida del Apóstol.
Aquel hombre violento, hijo del trueno, buscador de grandezas,
dispuesto a pedir fuego del cielo para consumir una ciudad que no te recibió;
 no muchos años después, cuando llegó el momento de morir martirizado,
no se echó atrás y lo dio todo.
Ayúdanos a estar cerca de ti, a acoger tu Palabra y tu amor,
 para que nuestra vida cambie, como se transforma el barro en manos del alfarero.
Señor, Tú hiciste de Santiago un gran evangelizador.
Con la ayuda de la Virgen, tuvo claro que no se podía guardar para sí el tesoro de su fe
y la anunció con mucho valor a pesar de dificultades y persecuciones,
convencido de que cuantos más reciban la gracia,
mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios Padre.
Qué nuestras palabras y nuestros compromisos, nuestra alegría y nuestra esperanza
anuncien a todos que Tú, Jesús, eres el Amor que siempre nos acompaña y nos salva
y el Camino que nos conduce a la Felicidad más grande.

sábado, 13 de junio de 2026

             (Hoy celebramos su fiesta

O Inmaculado Corazón de María, camino seguro al Corazón de Cristo;
refugio seguro de nosotros pecadores;
nueva arca donde nos refugiamos en la tempestad.
A tu Corazón Inmaculado, oh Madre Santísima, queremos consagrarnos hoy;
y guarecernos dentro de tu corazón, mientras pasa la tormenta.
Queremos ser tuyos, oh Madre. Te pedimos que nos defiendas, que nos protejas,
que nos guíes, que nos guíes hacia la perfecta comunión con el Corazón de tu Hijo.
Nos acogemos y nos consagramos a tu Corazón Inmaculado,
lugar lleno de gracia y luz, lleno de amor y santidad.
Que dentro de tu Corazón Inmaculado, las fuerzas del Maligno no nos alcancen.
Queremos ser posesión y propiedad tuya, guarda, oh Madre de Amor, lo que es tuyo.
Virgen Santísima, te pedimos que triunfe tu corazón en nuestros corazones,
triunfe en la Iglesia, triunfe en el mundo, para que triunfando tu Corazón,
triunfe la gracia sobre el pecado, la luz sobre la oscuridad, el amor sobre el egoísmo.
Todos nosotros en unidad de corazón entramos hoy en tu Corazón.
Gracias, oh Virgen Santísima, por acogernos con Corazón de Madre.

sábado, 30 de mayo de 2026

A la Virgen del Yugo


(Aniversario de su Coronación Canónica el 30 de Mayo de 2010)

Santa María, Virgen del Yugo,
acudimos a ti como Madre
para que sigas cuidando a todo el pueblo de Dios
que camina en las tierras de Navarra.
Danos fuerza para vivir la fe con ilusión y alegría.
Danos ardor para ser testigos del amor
de tu Hijo Jesucristo.
Danos ánimo para ser testigos de esperanza
y llevar la luz que Hijo nos concedió
el día de nuestro Bautismo.
Danos paz, unión y fraterna solidaridad.
Te lo pedimos a ti, Virgen del Yugo,
en Jesucristo tu Hijo. Amén.

(Francisco Pérez, Arzobispo Emérito de Pamplona-Tudela)

jueves, 28 de mayo de 2026

Himno a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote

Cantan tu gloria, Cristo Sacerdote,
los cielos y la tierra:
a ti que por amor te hiciste hombre
y al Padre como víctima te ofrendas.
Tu sacrificio nos abrió las puertas,
de par en par, del cielo;
ante el trono de Dios, es elocuente
tu holocausto en la cruz y tu silencio.
Todos los sacrificios de los hombres
quedaron abolidos:
todos eran figuras que anunciaban
al Sacerdote eterno, Jesucristo.
No te basta el morir, que quieres darnos
alimento de vida:
quedarte con nosotros y ofrecerte
sobre el altar: hacerte eucaristía.
Clavado en cruz nos miras, te miramos,
crece el amor, la entrega.
Al Padre, en el Espíritu, contigo,
eleva nuestro canto y nuestra ofrenda. Amén

Piloto por accidente

El hecho es real y ocurrió en la segunda Guerra mundial.
Un gran avión bombardero se dirigía a Alemania desde una de las bases inglesas. Iba con una escuadrilla cuando los cazas alemanes los atacaron. Una ráfaga de ametralladora cruzó el avión de parte a parte hiriendo a los dos pilotos y al radiotelegrafista. Solamente un soldado irlandés, católico, que iba en el avión como ayudante, quedó ileso.
El radiotelegrafista avisó a la base que iban a tirar las bombas en el primer objetivo y que regresarían, que prepararan las ambulancias. Al cabo de media hora, tiradas las bombas, giraron para volver a Inglaterra. Quedaban todavía dos horas de vuelo, y los heridos perdían mucha sangre. El segundo piloto se desmayó, y el irlandés lo quitó del asiento y lo tumbó en la suelo del avión. El piloto le indicó que se sentara en el puesto vacío.
— Yo no puedo más. Por favor, dirige tú.
— ¡Pero si yo no he tocado nunca los mandos de un avión…!
— Siéntate. Yo te iré diciendo.
— Da más gas… Sube… Comprueba el altímetro… Estamos bajando demasiado…
Y así continuamente, mientras él rezaba y rezaba a la Virgen. Por fin, estaban sobre Inglaterra.
Se veían las luces del aeródromo y ambulancias que preparadas junto a la pista.
La voz del piloto siguió diciéndole:
— Reduce el combustible… baja el tren de aterrizaje… menos combustible… inclina los alerones, más, más…
El avión dio un suave golpe en el suelo y se deslizó sobre la pista de cemento. El soldado apretó los frenos y el gran bombardero se paró en unos segundos.
Aturdido, el ayudante saltó del asiento para abrir la puerta. Dos doctores y tres enfermeras penetraron en el avión mientras el soldado, nervioso, explicaba la aventura y su emoción de haber guiado un aparato por primera vez.
Un enfermero apareció en la puerta,agarró al soldado por las solapas y le dijo:
— Pero, ¿quién ha dirigido el avión a la vuelta?
— El piloto me llamó al segundo asiento y me decía lo que debía hacer cada momento.
— ¡Imposible!
— Pues así ha sido, doctor.
— Imposible. El primer piloto está ya frío, ha muerto hace al menos hora y media. El segundo piloto ha muerto antes. El radiotelegrafista está también muerto…
— Ahora lo entiendo, -dijo el irlandés despertando de un sueño. Yo iba rezando a la Virgen, y una voz me iba dirigiendo. Yo creía que el piloto perdía mucha sangre y apenas podía hablar. No tuve ni tiempo de mirarlo, siempre había que hacer algo nuevo. Pero esa voz me lo iba diciendo.
Y el soldado irlandés se echó a llorar. Al llevarse las manos a la cara, las cuentas del rosario le acariciaron las mejillas. Entonces lo comprendió todo.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Pedí a Dios...

Le pedí a Dios estar en primera fila. y Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.
Le pedí a Dios ser yo el centro del mundo. y Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa.
Le pedí a Dios fama y gloria, y Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no hiera a los demás.
Le pedí a Dios un auto que viajara veloz, y Él me concedió un paso firme por el sendero correcto para que no atropellara mis sentimientos.
Le pedí a Dios tener una mansión, pero Él me dio una pequeña casa llena de ternura y amor.
Le pedí a Dios poseer mucho dinero para tener muchos amigos... pero Él me concedió algo mejor. me ofreció una amistad, no a cambio de dinero, sino de mi sinceridad.
Le pedí a Dios mucha salud para conquistar mis anhelos... pero Él me concedió enfermedad para que conquistara la paciencia y uno que otro sueño. para que creyera más en Él y mi ego se elevara hasta el cielo.
Le pedí a Dios una bella apariencia física y sin embargo. Él me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me sintiera más que los demás.
Le pedí a Dios ser siempre feliz... pero Él me hizo conocer la tristeza para que comprendiera que la vida no solo está compuesta de cosas bellas, y aprendiera a tener la compasión de todos los demás.
Le pedí a Dios un carácter fuerte... pero Él me concedió un corazón blando y un carácter pasivo para que aprendiera a amar y ayudar a los demás.
Le pedí a Dios nunca llorar y, sin embargo. Él me hizo derramar una lágrima en el corazón al sentirme impotente para ayudar a un ser amado. por no poder transmitirle palabras de aliento. por no poder demostrarle lo mucho que lo quiero.
Le pedí a Dios tener el mundo a mis pies... pero Él me hizo comprender que es mejor tener amigos en el corazón.
Por eso, Dios mío. nunca me concedas todo lo que te pido, solo concédeme lo que Tú, hasta hoy, me has concedido".

viernes, 15 de mayo de 2026

Oración a san Isidro

          J. Leoz

Ayúdanos a descubrir el valor de la vida sencilla y oculta
Empújanos a regar, sin medida, no sólo nuestra vida, también las de los demás
Aliéntanos a mantenernos en pie frente a la envidia o la crítica
Anímanos a sembrar valores e inquietudes cristianas
Invítanos a convertir el desazón en sincera y sufrida plegaria
Ábrenos en medio del trabajo a buscar el horizonte de la oración
Empújanos con la tenacidad a ser insistentes en lo bueno
Ayúdanos con la humildad a reconocer nuestras fragilidades
Estimúlanos con la yunta a trabajar nuestro corazón
Refréscanos con el agua para que nuestros sembrados sean cosechados
Confórtanos con la obediencia a dirigir nuestra vida al Señor
Acompáñanos con la fe a tocar con nuestras manos la presencia de Dios
Instrúyenos con la caridad a dar sin mirar cuánto, ni a quién
Condúcenos con el amor a descubrir amigos por los caminos
Rodéanos con la soledad para vivir en la presencia de Dios
Multiplícate con nuestros brazos para trabajar por los demás
Clarifica nuestros ojos para ver la siembra de nuestras manos
Pon en marcha nuestros pies para caminar por los senderos de Jesús
Promueve nuestra paciencia para esperar y no abandonar
Sonríenos con la alegría para vivir en la tierra con aires de eternidad. Amén

El milagro del pozo de San Isidro

Este gran santo vivió trabajando toda su vida como jornalero. Se cuenta que cada jornal que ganaba con el fruto de su trabajo lo dividía en tres partes: una para el templo, otra para los pobres y la tercera parte para su familia (esposa y su pequeño). Cada domingo, el santo distribuía su tiempo con el mismo criterio que dividía su paga. Primero pasaba un buen rato en el templo rezando, asistiendo a Misa y escuchando la Palabra de Dios. Luego visitaba a los pobres y enfermos, y por la tarde salía a pasear con su esposa -quien también llegó a ser santa y se la conoce como Santa María de la Cabeza- y su hijo.
Cuenta la tradición que en una ocasión en que el San Isidro se encontraba trabajando el campo, su mujer y el niño quedaron en casa. En un descuido, el pequeño cayó a un pozo seco de 27 metros de profundidad.
Cuando el santo llegó al hogar encontró a su esposa desesperada y lamentándose por la desgracia.
Los padres intentaron sacarlo pero resultaba imposible por la profundidad del pozo. Entonces se arrodillaron y con toda la fe comenzaron a rezar pidiéndole a Dios fortaleza de ánimo para aceptar su voluntad. Creían que el pequeño no había sobrevivido a la caída.
Sin embargo, mientras hacían esto, las aguas del aljibe comenzaron súbitamente a subir hasta que el pequeño quedó al alcance de la mano sano y salvo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Habilidades y problemas

            Manuel González Bedmar

Hace mucho no leía una reflexión como está. Te la comparto...
El Buitre: si pones a un buitre en un cajón que mida 2x2m y que esté completamente abierto por la parte superior, está ave a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza el vuelo desde el suelo con una carrera de tres a cuatro metros. Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo...
El Murciélago: el murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. Si se le coloca en el suelo en un lugar plano todo lo que puede hacer es arrastrarse indefenso y sin dudas dolorosamente hasta alcanzar algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar hacia el aire, entonces, inmediatamente despega a volar...
La Abeja: la abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada del mismo. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por encima de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cerca del fondo. Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que se agota por completo.
Las Personas: en muchas formas somos como el buitre, el murciélago o la abeja Afrontamos nuestros problemas y frustraciones, sin darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es mirar hacia arriba. Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema. ¡Solo mira hacia arriba!
La tristeza mira hacia atrás… la preocupación mira alrededor… la depresión mira hacia abajo... pero la FE siempre mira hacia arriba… porque allá esta el Todopoderoso… la fuerza para superar los problemas, la paz y la felicidad.

domingo, 29 de marzo de 2026

Domingo de Ramos

            Papa Francisco

Señor Jesús, Rey humilde
que entras en Jerusalén,
entra también en mi corazón herido.
Hazlo tu morada en esta Semana Santa.
Que mi alma no grite "¡Hosanna!"
solo con los labios,
sino con la entrega, la fe y el amor.
Acompáñame en cada paso hacia la cruz
y enséñame a confiar en la gloria que vendrá. Amén

Oración para colocar las palmas bendecidas en casa:
Bendice, Señor, nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
sé Tú, el Rey en nuestro hogar. Amén.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Niña del sí (fragmentos)

                Pedro Casaldáliga

Todo estaba pendiente de tu boca.
Igual que si los hombres, de golpe, se sintieran
con la vida en las manos, detenida,
como un reloj callado y a la espera.
Como si Dios tuviera que esperar un permiso…
Tu palabra sería la segunda palabra
y ella recrearía el mundo estropeado
como un juguete muerto que volviera a latir súbitamente.
Tú pondrías en marcha, otra vez, la ternura.
Orilla virginal de la palabra, niña del sí preñada con el Verbo,
sin la más leve sombra de no, toda en el Día.
Dios encontraba en ti, desde el primer albor de tus latidos,
la respuesta cabal a su pregunta
sobre la Nada en flor…
Tú lo hacías dichoso desde el Tiempo.
Tu corazón se abría como una playa humilde, sin diques fabricados,
y en la arena sumisa de tu carne el mar de Dios entraba enteramente.
[…]
Niña del sí desnudo, como un tallo de lirio
bajo el filo implacable de la Gloria…
Cuanto más cerca de la Luz vivías,
más en la noche de la Fe topabas, a oscuras, con la Luz,
y más hondas raíces te arrancaba tu sí, ¡niña del sí más lleno!
Tú diste más que nadie, cuando más recibías,
infinita de seno y de esperanza.
¡Tú creíste por todos los que creen y aceptaste por todos…!
[…]
Dios empieza otra vez, con tu permiso, niña del sí, María.
Las alas de Gabriel abren el arco por donde pasa entera la Gloria de Yahvé.
El arca de tu seno, de madera de cedros incorrupta, viene con el Ungido.
La Primavera acecha detrás de Nazaret, regada por el llanto,
y sobre las banderas blancas de los almendros
el trino de tu voz rompe en el júbilo, humildemente solo.

domingo, 22 de marzo de 2026

Tú eres vida para nuestras muertes

Tú también lloras la muerte de un amigo,
también te duelen las dificultades de la vida.
Tú sabes mucho de malos momentos
y de la fuerza del cariño para suavizarlos.
Y sabes también cómo nos venimos abajo
ante las contrariedades
y ante las situaciones que no entendemos.
Dices que si tuviéramos fe nada nos sería imposible,
pero la muerte no la podemos entender,
nos sobrepasa, nos separa de los nuestros.
Queremos creer que detrás de toda situación dolorosa hay vida,
que nos encontraremos después, en la casa del Padre,
que somos finitos y, por tanto,
debemos ir separándonos unos de otros
y que Tú nos ayudarás a superar el dolor de la distancia.
Contigo la vida es mucho más llevadera.
Tú cercanía saca lo mejor de unos y otros,
pone en circulación el cariño que nos facilita la vida,
que nos hace poder con lo casi imposible.
Pon palabras en nuestra boca para compartir alegrías y penas,
para expresar el amor contigo y como Tú.

¿Qué hay al otro lado?

Antes de salir de la habitación, un paciente le preguntó al médico:
- “Doctor, tengo miedo a morir. Dígame qué hay al otro lado”.
El médico le dijo que no lo sabía.
- Usted, un hombre cristiano, ¿no sabe lo que hay al otro lado?
El médico tenía el pomo de la puerta en la mano, al otro lado de la puerta se oían los gemidos y patadas de un perro. Cuando abrió la puerta de un salto se plantó en medio de la habitación dando brincos de alegría al ver al doctor.
Éste se dirigió al paciente y le dijo:
- ¿Ha observado a mi perro? Nunca ha estado en esta consulta. Lo único que sabía era que su dueño estaba dentro y cuando la puerta se abrió entró sin miedo.
Yo no sé qué hay al otro lado de la muerte, sí sé una cosa. Sé que mi dueño está ahí, al otro lado de la puerta, y eso me basta.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Confía en Dios...

            Me gustó mucho   Proverbios 16:9

Lo que es para ti nunca tendrá que ser forzado.
Los planes de Dios no necesitan presión, necesitan confianza.
Él no te está pidiendo que te esfuerces,
te está pidiendo que descanses. Permanece quieto/a.
Dios sabe por lo que estás pasando en este momento.
Cada lucha, cada lágrima, cada momento de duda. Él lo ve todo.
No tienes que explicarle nada, porque Él entiende mejor que nadie.
Y aun cuando sientas que nadie más lo hace,
Él está ahí, listo para sostenerte y cargarte.
No te está pidiendo que tengas todas las respuestas,
te está pidiendo que confíes en Él.
Confía en que está obrando en medio de tu dolor,
que Su plan para ti es bueno
y está contigo en cada paso del camino.
Cuando no tienes respuestas, Él es quien las tiene todas.
Sigue confiando. Él te sostiene.
Muy pronto mirarás atrás y dirás: "Dios, esto es más de lo que recé."

domingo, 15 de marzo de 2026

Todo lo que hace Dios es para nuestro bien

Un viejo fraile salió de viaje llevando consigo un asno, un gallo y una lámpara. Al llegar a una aldea bien entrada la noche, no halló posada y los vecinos le negaron albergue. Él se consoló diciendo:
— Todo lo que hace Dios es para nuestro bien.
Decidió pasar la noche al raso en el bosque. Encendió la lámpara para alumbrarse, pero el viento la apagó al momento.
— Todo lo que hace Dios es para nuestro bien -dijo resignadamente.
Durante la noche, las bestias salvajes devoraron al asno y al gallo. El fraile volvió a repetir:
— Todo lo que hace Dios es para nuestro bien.
A la mañana siguiente, un leñador que pasaba por allí le dio al fraile la noticia de que un destacamento de soldados, formado por varias compañías completas, había atacado la aldea y cruzado el bosque esa noche. El fraile comprendió inmediatamente que, si la lámpara hubiera estado encendida o si el asno hubiera rebuznado o el gallo cantado en la madrugada, los soldados se habrían dirigido hacia allí y le habrían matado con toda seguridad. Dios había cuidado de que las cosas salieran como salieron, para bien del buen fraile.
— Todo lo que hace Dios es para nuestro bien, dijo entonces éste una vez más.