jueves, 15 de enero de 2026

Excavar un pozo de agua

            El Ángel Nocturno

Ryan, el niño que sació la sed de medio millón de africanos, nació en Canadá en mayo de 1991.
Cuando era pequeño, con apenas seis años, su maestra les contó en clase cómo viven los niños en África. Profundamente conmovido al saber que algunos incluso mueren de sed mientras él solo tenía que abrir el grifo para beber agua limpia, Ryan le preguntó a la maestra cuánto costaría llevar agua a África. Ella mencionó una organización llamada “WaterCan”, que podía construir pozos por unos 70 dólares.
Al llegar a casa, fue directamente con su madre, Susan, y le dijo que necesitaba 70 dólares para comprar un pozo para los niños africanos. Su madre le explicó que tendría que ganarse el dinero con esfuerzo y le asignó tareas que le permitían ganar unos pocos dólares cada semana.
Finalmente, reunió los 70 dólares y fue a WaterCan, donde le informaron que el costo real de perforar un pozo era de 2.000 dólares. Susan le dejó claro que no podía darle todo ese dinero, pero Ryan no se rindió: prometió que volvería con los 2.000 dólares completos.
Siguió haciendo tareas en el vecindario para recaudar fondos, inspirando a sus hermanos, vecinos y amigos a sumarse y ayudar hasta que lograron juntar la cantidad necesaria. En enero de 1999, se perforó el pozo en una aldea del norte de Uganda.
Una vez listo el pozo, la escuela de Ryan empezó a colaborar y establecieron contacto con la escuela cercana al pozo. Así fue como Ryan conoció a Akana, un niño que luchaba cada día por ir a clase. Ryan quedó tan impactado que pidió a sus padres que lo llevaran a conocerlo. El año 2000 llegó a la aldea, donde cientos de personas lo recibieron formando un pasillo y coreando su nombre.
— ¿Hasta saben mi nombre? -preguntó Ryan al guía, sorprendido.
— Todos en un radio de 100 kilómetros lo saben -le respondió el guía.
Hoy Ryan tiene 33 años, dirige su propia fundación y ha llevado más de 400 pozos a África. Además, se encarga de brindar educación y enseñar a los locales cómo cuidar los pozos y gestionar el agua.
Mientras nosotros nos ocupamos de tantas cosas sin sentido, nada es más justo que rendir homenaje a un verdadero héroe.

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