Me gustó mucho
Dios te ama,
aunque a veces te sientas lejos, aunque dudes,
aunque el corazón se canse de esperar respuestas.
Eres su ovejita,
no porque seas débil, sino porque eres valiosa.
Porque, incluso cuando te alejas del camino,
Él no deja de buscarte,
no se olvida de tu nombre, no se cansa de llamarte.
Hay días en los que te sientes sola,
incomprendida, pequeña frente al mundo.
Pero en lo invisible, en lo que no se ve,
hay un amor que no te abandona,
unos brazos que no se cierran,
una voz que te guía en silencio.
Dios no te ama solo cuando eres fuerte,
te ama también cuando lloras,
cuando dudas, cuando te sientes perdida.
Porque una ovejita puede extraviarse,
pero nunca deja de ser amada.
Y aunque no lo entiendas ahora,
cada paso que das, cada caída, cada lágrima,
Él la convierte en camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario