viernes, 28 de agosto de 2026

Leyenda del Baobab


Este árbol tan peculiar se encuentra en las sabanas africanas. Hace miles de años, los dioses llenaron el mundo de vida, plantas y animales por todos lados. Desde su paraíso en el cielo veían una de sus más bellas creaciones, era el baobab.
El baobab era un árbol muy grande y fuerte con flores preciosas en sus copas y por ser el árbol más bello, los dioses decidieron darle el don de la inmortalidad. Gracias a esto, los baobabs podían crecer muchísimo más que el resto de los árboles. Eran plantas fuertes, sus troncos eran enormes y era imposible derribarlos. El baobab era tan grande que con su copa empezó a apropiarse de la luz y dejaba al resto de las plantas y animales bajo su sombra sin poder gozar de la luz solar. Gracias a esto, el baobab crecía más y más fuerte, mientras que las otras plantas apenas crecían con los resquicios de luz que pasaban entre las copas del baobab.
Un día, el baobab, dándose cuenta de su fuerza y su majestuosidad, pensó que era digno de estar junto a los dioses, así que crecería y crecería hasta llegar a su paraíso.
El baobab pensó que era un dios como los que lo habían creado. Pero ese fue su error: la arrogancia y el egoísmo del baobab hizo que los dioses se enfadaran. La furia de los dioses castigaron al baobab para que aprendiera la lección.
A la mañana siguiente el baobab se dio cuenta de que sus flores ya no estaban y que sus copas no eran preciosas como antes. Los dioses habían castigado al grandioso árbol haciendo que creciera al revés, con las raíces hacia el cielo y las flores bajo tierra. Este es el motivo por el cual el baobab tiene esa forma tan peculiar. Y es uno de los árboles más hermosos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario