lunes, 16 de abril de 2018

Paz a vosotros

«Paz a vosotros»
era tu saludo y la señal de tu presencia
entre los discípulos asombrados.
Y la paz se hacía corpórea, habitaba los corazones
y llenaba la estancia, porque tu palabra es viva y eficaz.
Y la paz, que era tu don,
se volvía también para ellos una tarea:
la de ser sus testigos y extender sus efectos
desde oriente hasta occidente.
Señor Jesús,
que la alegría de la Pascua que ahora celebramos
nos llene el corazón de tu paz serena
y se extienda a nuestro alrededor.
Que tu presencia entre nosotros
ponga concordia en nuestro mundo en conflicto,
aporte equilibrio en nuestra sociedad
y en las relaciones con la naturaleza,
conscientes de que todos caminamos juntos
hacia la plenitud de tu Reino.

"Culturilla escolar"

Respuestas verdaderas de alumnos algo despistados a preguntas de exámenes rutinarios. Aquí van algunas de la clase de religión. 
Dios creó a Adán y Eva de una manzana.
El pecado original se llama así porque fue una originalidad de Adán y Eva.
Dios envió a Abrahán a que conquistase la tierra de Canadá [Canaán].
¿Qué es el Génesis? – El mejor grupo de rock de la historia.
¿Quién fue Moisés? – El protagonista de la película ‘Los Diez Mandamientos.’
¿Quién es Dios? – Es un concepto muy difícil de definir porque como no existe no se puede decir.
¿Qué es la fe? – Es un don que da Dios para entender a los curas en misa.
¿Qué es un mártir? – Un mártir es un buen cristiano matado por el Tío Cleciano. [Diocleciano]
¿Qué es el Arca de la Alianza? – Es un arca escondida en Egipto que fue encontrada por Indiana Jones en la película ‘En busca del arca perdida’.
¿Cuál es el sexto mandamiento? - Este mandamiento ya no se usa porque lo puedes hacer en cualquier parte.
Menciona una parábola de Jesús. - La parábola del fariseo y el republicano. [Publicano]
¿Cuáles son los santos lugares? – Santiago de Compostela, Santa Cruz de Tenerife, y San Sebastián.
¿Qué es el Apocalipsis? – El libro que sirvió de inspiración a la peli ‘Apocalipsis Now’.
¿Qué es un sacerdote? – En la iglesia hay dos tipos de curas: los que creen en Dios y los que no.
¿Qué es la Santísima Trinidad? – El padre y el hijo y la paloma que vive con ellos.
¿Quién era san Pedro? – San Pedro fue el primer boticario [vicario] de Jesús en la tierra.
¿Cómo se convirtió san Pablo? – Se cayó de un caballo por el susto que le dio Jesús.
¿Quién era san Pablo? – San Pablo era el apóstol de los genitales. [gentiles]
¿Qué fue la Torre de Babel? – Fue la primera escuela de idiomas del mundo.
¿Cómo se ha de resistir a la tentación? – La mejor forma de evitar la tentación del demonio es dejar que te tiente, tú caes, y luego sales.
¿Cuántas cosas son necesarias para recibir bien la Sagrada Comunión? – Ponerse bien en la fila, estar atento para que no se te cuelen, levantar un poco la cabeza y abrir bien la boca para que te entre fácil la hostia.
‘De la boca de los niños…’.

domingo, 15 de abril de 2018

Himno a la Virgen del Villar

Dios te salve María, Reina y Madre,
vida, esperanza y cielo de Corella.
Dios te Salve, María, luz y estrella,
faro de nuestra historia secular.
Hoy, tu pueblo te aclama delirante,
coronando tu frente mensajera;
hoy, Corella ha bordado en su bandera:
¡Corella, por la Virgen del Villar!
Hoy, sellamos un voto ante tus plantas;
hoy, juramos amarte y defenderte,
pregonando en la vida y en la muerte:
¡Corella, por la Virgen del Villar!

Gentil rosa que embalsamas nuestra vega milagrosa,
Reina, Virgen de la Rosa, desde el sol de tu rosal,
reina sobre nuestro hogar, mientras brilla en tu diadema
el oro y el amor de nuestro lema: ¡Corella, por la Virgen del Villar!

El Mesías disfrazado

Un monasterio muy famoso estaba atravesando una grave crisis. En el pasado sus numerosos edificios estaban todos habitados de jóvenes que llenaban con cantos la iglesia. Ahora, el monasterio estaba abandonado. La gente no venía ya a fortalecerse con la oración. Quedaba un puñado de monjes ancianos, que se arrastraban por el claustro. Rezaban con corazón pesaroso.
En los alrededores del bosque perteneciente al monasterio, un viejo ermitaño había construido una cabaña. De tanto en tanto, acostumbraba a entrar en ella para ayunar y orar.
Un día el abad se decidió a ir a visitarlo y a confiarle sus penas. Mientras se acercaba a la cabaña, vio al ermitaño que, desde el umbral, le abría los brazos en señal de bienvenida. En el centro de la habitación en la que los dos hombres entraron había una mesa de madera sobre la que estaba la Biblia abierta. Por un momento se pararon delante del libro, luego el ermitaño comenzó a llorar. Nunca en su vida había encontrado tanto alivio en el llanto.
Cesadas las lágrimas y recobrado el silencio, el ermitaño levantó la cabeza y dijo:
- «Tú y tus hermanos servís al Señor con corazón pesaroso; por eso has venido a visitarme y a pedirme consejo. Pues bien, te daré una información que es también un consejo. Podrás comunicársela a los otros sólo una vez».
El ermitaño dirigió una mirada seria y comprensiva al abad, luego dijo:
- «El Mesías, el salvador, está entre vosotros».
Sin decir una palabra, sin volver la mirada, el abad se fue.
A la mañana siguiente, reunió a los monjes en la sala capitular. Les contó que había recibido del ermitaño una información que era también un consejo; podía repetirla una vez, pero nadie más la debía pronunciar en voz alta. Luego miró a cada uno de sus hermanos y dijo:
- «El ermitaño ha afirmado que uno de nosotros es el Mesías, el Salvador».
Los monjes se quedaron desconcertados al oír esta afirmación y se preguntaron qué es lo que podía significar: «¿Es fray Juan el Mesías?, ¿o tal vez padre Mateo? ¿o fray Tomás? ¿Quizá soy yo el Salvador? Todos se sintieron sacudidos por estas palabras del ermitaño, pero ninguno volvió a pronunciarlas más.
Con el paso del tiempo, los monjes comenzaron a tratarse con profundo respeto. En sus relaciones había algo noble, auténtico, algo cálidamente humano, difícil de describir pero fácil de notar. Vivían juntos como hombres que finalmente han encontrado algo. Juntos examinaban las Escrituras, como personas siempre habitadas de una profunda espera.
Visitadores ocasionales se sintieron profundamente interpelados por la vida de estos hombres. Y muchos jóvenes pidieron agregarse a esta comunidad.

sábado, 14 de abril de 2018

Ave María

¡Dios te salve, María! Te saludamos con el Angel:
Llena de gracia. El Señor está contigo.
Te saludamos con Isabel: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¡Feliz porque has creído a las promesas divinas!
Te saludamos con las palabras del Evangelio:
Feliz porque has escuchado la Palabra de Dios y la has cumplido.
¡Tú eres la llena de gracia!
Te alabamos, Hija predilecta del Padre.
Te bendecimos, Madre del Verbo divino.
Te veneramos, Sagrario del Espíritu Santo.
Te invocamos; Madre y Modelo de toda la Iglesia.
Te contemplamos, imagen realizada de las esperanzas de toda la humanidad.
¡El Señor está contigo!
Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad entera al misterio de la salvación.
Tú eres la Hija de Sión y el Arca de la nueva Alianza en el misterio de la visitación.
Tú eres la Madre de Jesús, nacido en Belén,
la que lo mostraste a los sencillos pastores y a los sabios de Oriente.
Tú eres la Madre que ofrece a su Hijo en el templo,
lo acompaña hasta Egipto, lo conduce a Nazaret.
Virgen de los caminos de Jesús, de la vida oculta y del milagro de Caná.
Madre Dolorosa del Calvario y Virgen gozosa de la Resurrección.
Tú eres la Madre de los discípulos de Jesús en la espera y en el gozo de Pentecostés.

Fábula de la Sopa de Piedra

 Cierto día, llegó a un pueblo un hombre que fue pidiendo por las casas para comer, pero la gente le decía que no tenían nada para darle. Al ver que no conseguía su objetivo, cambió de estrategia. Llamó a la casa de una mujer para que le diese algo de comer.
– Buenas tardes, Señora. ¿Me da algo para comer, por favor?
– Lo siento, pero en este momento no tengo nada en casa, dijo ella.
– No se preocupe –dijo amablemente el extraño-, tengo una piedra en mi mochila con la que podría hacer una sopa. Si Ud. me permitiera ponerla en una olla de agua hirviendo, yo haría la mejor sopa del mundo.
– ¿Con una piedra va a hacer Ud. una sopa? ¡Me está tomando el pelo!
 – En absoluto, Señora, se lo prometo. Deme un puchero muy grande, por favor, y se lo demostraré
La mujer buscó la olla más grande y la colocó en mitad de la plaza. El extraño preparó el fuego y colocaron la olla con agua. Cuando el agua empezó a hervir ya estaba todo el vecindario en torno a aquel extraño que, tras dejar caer la piedra en el agua, probó una cucharada exclamando:
– ¡Deliciosa! Lo único que necesita son unas patatas.
Una mujer se ofreció de inmediato para traerlas de su casa. El hombre probó de nuevo la sopa, que ya sabía mucho mejor, pero echó en falta un poco de carne.
Otra mujer voluntaria corrió a su casa a buscarla. Y con el mismo entusiasmo y curiosidad se repitió la escena al pedir unas verduras y sal. Por fin pidió:
- “¡Platos para todo el mundo!”.
La gente fue a sus casas a buscarlos y hasta trajeron pan y frutas, otros trajeron bebidas. Luego se sentaron todos a disfrutar de la espléndida comida, sintiéndose extrañamente felices de compartir, por primera vez, su comida.
Y aquel hombre extraño desapareció dejándoles la milagrosa piedra, que podrían usar siempre que quisieran hacer la más deliciosa sopa del mundo.”

viernes, 13 de abril de 2018

Bendita eres, María

Bendita...
porque creíste en la Palabra del Señor,
porque esperaste en sus promesas,
porque fuiste perfecta en el amor.
Bendita por tu caridad premurosa con Isabel,
por tu bondad materna en Belén,
por tu fortaleza en la persecución,
por tu perseverancia en la búsqueda de Jesús en el templo,
por tu vida sencilla en Nazaret,
por tu intercesión en Cana,
por tu presencia maternal junto a la cruz,
por tu fidelidad en la espera de la resurrección,
por tu oración asidua en Pentecostés.
Bendita eres por la gloria de tu Asunción a los cielos,
por tu maternal protección sobre la Iglesia,
por tu constante intercesión por toda la humanidad.