jueves, 3 de mayo de 2018

María Inmaculada, mujer eucarística

Juan Pablo II ante la Imagen de la Inmaculada en la Plaza de España de Roma (8-12-2004)

¡Virgen Inmaculada!
Una vez más estamos aquí para rendirte homenaje
Tu intacta belleza espiritual
es para nosotros fuente viva de confianza y de esperanza.
Tenerte como Madre, Virgen Santa,
nos afianza en el camino de la vida
como prenda de eterna salvación.
Por ello a ti, oh María, recurrimos confiados.
Ayúdanos a construir un mundo
en el que la vida del hombre
se vea siempre amada y defendida;
toda forma de violencia, desterrada;
la paz, por todos tenazmente buscada.
¡Virgen Inmaculada!,
concédenos celebrar y adorar
con renovada fe y ardiente amor
el santo misterio del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Bajo tu magisterio, oh Mujer eucarística,
enséñanos a conmemorar las maravillosas obras
que Dios no deja de realizar en el corazón de los hombres.
Con materno desvelo, Virgen María,
guía siempre nuestros pasos por los caminos del bien. Amén.

Somos seres humanos

Cuenta una historia que un judío trabajaba en una planta envasadora de carne en Noruega. Un día terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador. Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchaba. La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas, y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía esa puerta.
Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte. De repente se abrió la puerta, el guarda de seguridad entró y lo rescató.
Después de esto, le preguntaron al guarda porqué se le había ocurrido abrir ésa puerta sino era parte de la rutina de su trabajo y él explicó:
- Llevo trabajando en ésta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero él es el único que me saluda por la mañana y se despide de mí por las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible. Hoy me dijo “hola” a la entrada, pero nunca escuché “hasta mañana”. Yo espero cada día por ese “hola, buenos días” y ése “chao o hasta mañana”. Sabiendo que todavía no se había despedido de mí, pensé que debía estar en algún lugar del edificio, por lo que lo busqué y lo encontré.

En nuestro día a día, a veces olvidamos lo más importante: que somos seres humanos. Nos enfrascamos en nuestros problemas y responsabilidades sin darnos cuenta de las personas que están a nuestro alrededor y con las que compartimos nuestra existencia. Damos la vida por los grandes logros y olvidamos que un pequeño detalle vale toda una vida.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Virgen fiel

Madre siempre fiel,
cuando te asaltó la incertidumbre,
cuando las cosas se te hacían complicadas,
supiste confiar. ¡Y cómo confiaste!
En el momento cumbre de la historia
con decisión y firmeza
pronunciaste aquel bienaventurado: 
«Hágase», del que viene nuestra salud.
¡Y siempre lo mantuviste!
Las desconfianzas de otros,
las habladurías de tantos,
nunca te apartaron de la confianza en Dios.
Obténme, Santa María de la Confianza,
el auxilio divino que me permita superar
las incertidumbres que ahora me acosan.
Que así sea

Los dos halcones


Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía qué le sucedía, no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, hasta tal punto que había que alimentarlo en la misma rama.

El rey mandó llamar curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines.
Traedme al autor de ese milagro, dijo. Enseguida le presentaron a un campesino.
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso? 
Entre feliz y asustado, el hombrecito solo explicó:
- No fue difícil, su Alteza: sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenia alas y se largó a volar. 

¿Sabes que tienes alas? ¿Sabes que puedes volar? ¿A qué estás agarrado? ¿De qué no te puedes soltar? ¿Qué está esperando tu rama para romperse? ¿Quién o qué la puede cortar?
Vivimos dentro de la zona de comodidad donde nos movemos. Dentro de esa zona viven nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina todo lo conocido, cotidiano y fácil. Es nuestra zona de confort y por lo general creemos que es nuestro único lugar y modo de vivir.
Tenemos sueños, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles o incómodos. Nos conformamos con lo que tenemos y aprendemos a vivir desde la resignación.

martes, 1 de mayo de 2018

María trabajadora

María, en la oración de hoy,
te pedimos por nuestro modo de trabajar.
Enséñanos lo que tú practicabas:
a poner cariño y cuidado en lo que hacemos.
Que aprendamos a ser responsables.
Que pensemos siempre que trabajando servimos a la sociedad
y colaboramos con Dios para cuidar el mundo.
Que nos esforcemos por conseguir lo que está bien hecho.
Porque el servicio y el amor es lo que demuestra a los otros
que ellos nos importan.
¡Santa María, madre de Dios y madre nuestra,
que pongamos amor en nuestro trabajo!

La elección de vivir

Jerry era el tipo de persona que te encantaría odiar. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, el respondía “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”. Era un gerente especial porque tenía varias camareras que lo habían seguido de restaurante en restaurante; la razón era por la actitud siempre positiva de. Jerry. Era un motivador natural: Si un empleado tenía un mal día, Jerry estaba ahí para decirle al empleado cómo ver el lado positivo de la situación.
Este estilo de Jerry me causó curiosidad, así que un día fui a buscarlo y le pregunté:
- ¿No lo entiendo? No es posible ser una persona positiva todo el tiempo… ¿Cómo lo haces?
Jerry respondió:
- “Cada mañana me despierto, saludo a Dios con una oración, le doy gracias por permitirme estar vivo un día más y me digo a mi mismo, Jerry, tienes dos opciones hoy, puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor. Escojo estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello. Cada vez que viene alguien a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo el lado positivo de la vida. “
- “Si… claro… pero no es tan fácil”, protesté.
- “Si lo es, dijo, todo en la vida es acerca de qué elijas. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo. Tú eliges estar de buen humor o mal humor. En resumen: “TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA”. DIOS nos concedió ese Don”.
Reflexioné en lo que me dijo Jerry. Poco tiempo después, dejé la industria de restaurantes para iniciar mi propio negocio. Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Jerry cuando tenía que hacer una elección en la vida y cómo reaccionar ante ella.
Varios años más tarde, me enteré que Jerry hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio de restaurante. Dejó la puerta de atrás abierta una mañana y fue asaltado por tres ladrones armados. Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes se asustaron y le dispararon.
Con mucha suerte, Jerry fue encontrado pronto y llevado urgentemente a una clínica. Después de 18 horas de cirugía y semanas de rehabilitación intensiva, Jerry fue dado de alta, aunque con fragmentos de bala en su cuerpo.
Me encontré con Jerry seis meses después del accidente y cuando le pregunté como estaba, me respondió:
- “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
Le pregunté qué pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó:
- “Lo primero que me vino a la mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el suelo recordé que tenía dos opciones: “Podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir.
- ¿No sentiste miedo?, le pregunté.
Jerry continuó:
- “Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que me iba a poner bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de médicos y enfermeras, realmente me asusté… podía leer en sus ojos ‘es hombre muerto’. Supe entonces que debía poner en marcha una acción.
- ¿Qué hiciste?, pregunté.
- “Bueno… primero le di gracias a DIOS porque hasta ahora me había dejado vivir y le dije, “quiero seguir viviendo, pero que se haga tu voluntad, no la mía”. Después uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundamente grité ¡¡Sí..!!, a las balas… Mientras reí les dije: “Estoy escogiendo vivir… opérenme como si estuviera vivo, no muerto y no se preocupen DIOS decide el resto.”
Jerry vivió sin lugar a duda gracias a DIOS, EL les dio maestría a los médicos para no fallar en la operación… y la asombrosa actitud y decisión de Jerry fue crucial.

lunes, 30 de abril de 2018

Dios dispone...

Dios dispone la soledad para enseñar la convivencia.
Dispone la rabia para mostrar el valor infinito de la paz.
Dispone el tedio para resaltar la importancia
de la aventura y del abandono.
Dispone el silencio para enseñar
sobre la responsabilidad de las palabras.
Dispone el cansancio para que se pueda comprender
el valor del despertar.
Dispone la enfermedad para resaltar la bendición de la salud.
Dispone la tierra para comprender el valor del aire.
Dispone la muerte para mostrar la importancia de la vida.